Cibersur.com | 13/05/2026 11:34
Los profesionales TIC continúan situándose entre los perfiles con mejores condiciones laborales del mercado español, gracias a los elevados salarios y a la estabilidad y flexibilidad que ofrece el ámbito tecnológico. En aspectos como el teletrabajo el sector TIC lidera la transformación digital en nuestro país, con un 83,4% de las empresas que lo permiten, según los datos del ONTSI.
Sin embargo, no son ajenos al actual contexto económico, al impacto de la inflación y la desaceleración del mercado laboral, y así lo refleja la tercera Encuesta a Profesionales TIC realizada por InfoJobs, la plataforma de empleo líder en España, en el marco del Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información. Una consulta a población ocupada y a trabajadores del ámbito tecnológico para analizar su situación y diferentes aspectos relacionados con el empleo, como la satisfacción salarial o las perspectivas de encontrar un puesto con mejores condiciones, de la que se extrae una primera conclusión: aunque siguen partiendo de una situación más favorable, entre el colectivo crece la percepción de pérdida de poder adquisitivo y de que existen menos oportunidades de mejora.
Aunque satisfechos con su salario y con mayor capacidad de ahorro, su capacidad adquisitiva empeora
La percepción salarial de los profesionales TIC sigue por encima de la media del mercado laboral español. En concreto, valoran su sueldo actual con una puntuación media de 5,8 sobre 10, frente al 5,2 de la población ocupada general. El 23% asegura sentirse muy satisfecho con su salario, mientras que entre el conjunto de trabajadores esta cifra desciende al 20%. En paralelo, el porcentaje de quienes se muestran insatisfechos es menor en el sector TIC: un 27% vs. el 33% del total de los ocupados.
Esta percepción más positiva está directamente vinculada a unos niveles salariales objetivamente superiores. La caracterización sociodemográfica del sector muestra que el 43% de los profesionales TIC percibe ingresos superiores a los 2.000 euros mensuales, frente al 23% de la población ocupada general. Además, una parte significativa se sitúa en franjas salariales medias-altas, mientras que en el conjunto de los ocupados predominan niveles retributivos inferiores, con un 25% que está entre los 1.001 y 1.500 euros mensuales.
Esta disminución de capacidad económica tiene un impacto directo sobre el consumo. Entre quienes han perdido poder adquisitivo, el 85% ha reducido gastos, aunque la cifra está por debajo del 92% de la población ocupada general. Los principales recortes se concentran en ocio y tiempo libre, vacaciones y escapadas, y compras personales y para el hogar. Eso sí, a diferencia del grueso de los ocupados, tienen mayor capacidad de ahorro: destinan a ello el 14% de su sueldo, cuatro puntos porcentuales por encima de la media.
Otro aspecto en el que destaca el colectivo es por una mayor frecuencia de revisión salarial al alza: el 65% de los profesionales tecnológicos ha recibido algún aumento en los últimos dos años, siete puntos más que la población ocupada general.
De ellos, un 10% asegura que el incremento fue significativo y un 55% que fue moderado. Sin embargo, estas revisiones no logran compensar el aumento del coste de vida. Entre quienes han recibido una subida salarial, solo el 40% considera que su poder adquisitivo ha mejorado, mientras que un 28% cree que ha empeorado.
Su intención de pedir un aumento es alta, pero perciben menos oportunidades de mejora laboral
En paralelo, y por su posición de ventaja en el mercado laboral, también crece la intención de solicitar mejoras económicas. El 31% de los profesionales TIC tiene intención de pedir un aumento salarial, prácticamente el doble que entre el conjunto de los trabajadores (17%).
Asimismo, las expectativas económicas son más elevadas, ya que el 34% de quienes planean solicitar un incremento aspira a una subida superior a los 5.000 euros brutos anuales. Esta tendencia guarda relación con los niveles salariales más elevados del sector respecto al conjunto de la población ocupada, ya que, en términos generales, quienes perciben mayores ingresos tienden a plantear expectativas de incremento salarial más ambiciosas. De este modo, mientras los profesionales TIC concentran sus demandas en aumentos brutos anuales más altos, la población ocupada general presenta aspiraciones más moderadas.
Aunque sus condiciones laborales son mejores que la media, los profesionales TIC perciben un deterioro progresivo del mercado laboral. Esto se traduce en que la dificultad para acceder a mejores condiciones de conciliación, salariales o de proyección profesional aumenta respecto al año anterior: el 40% considera difícil encontrar puestos con mejores condiciones de conciliación, mientras que el 28% percibe dificultades para acceder a mejores salarios.
No obstante, aunque estas percepciones empeoran dentro del sector tecnológico, continúan situándose por debajo de los niveles registrados entre la población ocupada general, donde el 45% señala dificultades para mejorar la conciliación y el 42% para acceder a mejores condiciones salariales. Esto refleja que, pese al deterioro de las expectativas, los profesionales TIC continúan partiendo de una posición relativamente más favorable dentro del mercado laboral.
La brecha resulta especialmente visible en el ámbito salarial, donde la diferencia respecto al conjunto de trabajadores es más acusada, en línea con los mayores niveles retributivos del sector TIC. Asimismo, aumenta la percepción de dificultad para acceder a una mejor proyección profesional (26%) y a condiciones económicas equiparadas por género (24%), aunque en ambos casos los porcentajes siguen siendo inferiores a los registrados en la población ocupada general.
Esta percepción coincide con un contexto de cierta desaceleración del mercado tecnológico. Según datos de un estudio de UGT elaborado con datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), la demanda de profesionales TIC se ha estancado durante el último año, reduciendo la sensación de movilidad y mejora laboral que históricamente había caracterizado al sector.
La IA se consolida entre los perfiles TIC, al tiempo que aumentan los temores sobre su impacto en el empleo
El uso de herramientas de inteligencia artificial está plenamente extendido entre los profesionales tecnológicos. El 91% asegura utilizarlas, frente al 63% de la población ocupada, consolidando así una diferencia significativa entre ambos colectivos. Además, el conocimiento de las herramientas es prácticamente universal entre los perfiles TIC: ya alcanza al 94%, mientras que entre la población ocupada es del 72%.
Los datos reflejan un fuerte crecimiento respecto al año anterior, especialmente entre la población general, aunque el sector tecnológico continúa manteniendo una clara posición de liderazgo tanto en conocimiento como en uso efectivo de la IA. En paralelo, dos de cada tres usuarios TIC de IA emplean plataformas tipo ChatGPT y casi la mitad recurre a estas herramientas para tareas de desarrollo y programación.
Al tiempo que el sector tecnológico lidera la adopción de estas herramientas y aprovecha su potencial para mejorar la productividad y la automatización de procesos, crece la percepción sobre el posible impacto de la IA en el empleo. El 52% de los profesionales TIC piensa que su implantación podría provocar algunos despidos, diez puntos porcentuales más que en la consulta anterior. Entre la población ocupada el dato baja al 39%. En cambio, en escenarios extremos (alto índice de despidos), son el grueso de los trabajadores quienes se muestran más pesimistas: el 23% lo prevé vs. el 20% de los perfiles TIC. Paralelamente, disminuye el porcentaje de profesionales tecnológicos que considera que la fuerza humana no será fácilmente sustituible, que pasa del 36% del año pasado al 22% actual.