Bolivia
La nacionalización del operador dominante Entel podría convertirse en un culebrón
La disputa legal entre el Gobierno de Bolivia y el holding europeo ETI sobre la nacionalización de la predominante de telecomunicaciones Entel en el 2007 podría durar varios años, según el abogado y ex titular del regulador local de Telecomunicaciones, Sittel, René Bustillo.
Cibersur.com/Agencias | 15/03/2010 17:20
"Un proceso legal de esta naturaleza puede durar de tres a cinco años", indicó.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, nacionalizó a Entel mediante un decreto supremo el 1 de mayo del 2008. ETI, que antes controlaba Entel mediante su unidad Telecom Italia, recurrió al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial para determinar el valor de Entel a fin de asegurar que recibía el pago adecuado por el activo.
El Gobierno boliviano sostiene que el Ciadi no tiene jurisdicción en el caso, ya que la demanda se presentó después de que Bolivia decidiera retirarse de la entidad internacional en mayo del 2007.
En octubre del año pasado, el Ciadi aceptó la decisión de las autoridades bolivianas de no reconocer al tribunal internacional como escenario válido para las negociaciones y cerró el proceso de arbitración entre el gobierno y la empresa europea.
Sin embargo, a fines del año pasado ETI decidió llevar el caso a una comisión pertinente de Naciones Unidas, lo cual fue aceptado por el Gobierno boliviano.
Bustillo afirmó que ETI ahora apunta a una compensación de US$800mn por la nacionalización de Entel, frente a los US$300mn exigidos inicialmente. "Creo que ETI está pidiendo más dinero como una estrategia de negociación para terminar cerrando por la mitad", añadió.
"Los tribunales internacionales generalmente adoptan una posición que se ubica en el medio de las demandas de cada parte. No creo que el tribunal acepte totalmente la petición de ETI. Es difícil que se falle contra un país como Bolivia, que no tiene tantos recursos para pagar semejante compensación".
El estudio jurídico estadounidense Dechert LLP se adjudicó el proceso internacional de licitación lanzado hace poco por Bolivia para elegir a un bufete que asuma su defensa legal en el caso.