CIBERSEGURIDAD

Las empresas españolas pierden un 6,3 % de sus ingresos anuales por fraude digital

Según un estudio de TransUnion, el fraude cometido con identidades sintéticas es el patrón fraude con mayor crecimiento en nuestro país.

Cibersur.com | 27/10/2026 11:34
TransUnion ha publicado un nuevo informe sobre el estado del fraude, basado en una encuesta a 1.600 líderes empresariales de ocho países, incluidos 200 en España. Según el estudio, los participantes españoles estiman que las pérdidas por fraude equivalen al 6,3 % de los ingresos anuales de sus empresas, frente al 6,5 % tasado por el conjunto de los encuestados globalmente. Esta situación evidencia que el fraude continúa teniendo un efecto directo y significativo sobre los resultados del negocio.

Además, según el análisis de TransUnion, el 59 % de los líderes empresariales encuestados en España afirma estar muy o extremadamente preocupados por el impacto del fraude en su negocio. Aunque este porcentaje se sitúa por debajo del registrado globalmente, confirma que el fraude constituye una preocupación estratégica para la mayoría de las empresas en España.

El fraude se diversifica: no existe un riesgo dominante en España

Uno de los aspectos más diferenciales del mercado español frente al resto del mundo es la distribución de las distintas modalidades de fraude. Mientras que el estudio muestra que, a nivel global, el fraude autorizado (o estafa) destaca claramente como la principal causa de pérdidas debidas a fraude, en España no existe un único vector dominante.

El fraude de primera persona y el fraude de tercera persona registran el mayor peso en España, con un 20 % cada uno para los responsables empresariales encuestados (frente al 15% y al 17 %, respectivamente, en términos globales), mientras que el fraude cometido mediante identidades sintéticas, el fraude autorizado (o estafa) y el robo de cuentas suponen un 19 % (frente al 18%, 29 % y 17 %, respectivamente, en términos globales). Esta distribución dibuja un panorama de amenazas considerablemente más diversificado, por lo que las organizaciones deben mantener una estrategia de protección capaz de responder de forma simultánea a múltiples tipologías de fraude, en lugar de concentrar sus esfuerzos en un único riesgo predominante.

“Aunque las pérdidas estimadas actualmente por fraude se distribuyen de manera bastante equitativa por tipos de fraude, las expectativas de las organizaciones españolas muestran una evolución mucho más definida”, afirma Lisette González, directora general de TransUnion España. “El 70 % de los líderes empresariales encuestados en España sitúa el fraude con identidades sintéticas entre las tres modalidades que más crecerán en los próximos dos años, por encima del robo de cuentas (para el 62 %) o el fraude autorizado o estafa (para el 61 %). Esto supone que las empresas están anticipándose ante la evolución de un fraude en el que la manipulación de las identidades jugará un papel cada vez más relevante”.

La web y las aplicaciones para móviles, principales objetivos para el robo de cuentas.

Los encuestados identifican los navegadores web (33 %) y las aplicaciones móviles (24 %) como los principales canales de inicio de los ataques de toma de control de cuentas. Estos resultados subrayan la importancia de proteger el acceso y la gestión de cuentas en los canales digitales.

La protección de estos canales adquiere así una relevancia creciente, especialmente en un contexto donde las amenazas previstas se orientan cada vez más hacia el compromiso de identidades y cuentas existentes.

Claves de acceso y biometría destacan entre los principales métodos de autenticación

La evolución de los mecanismos de autenticación refleja también cómo los defraudadores están intentando explotar identidades después de ser verificadas, comunicaciones después de ser enviadas y relaciones después de ser establecidas. Cuando se preguntó por el método primario de autenticación de clientes, los líderes empresariales españoles afirmaron que usaban principalmente claves de acceso (25 %) y biometría (24 %), por encima de las contraseñas (23 %).

Como segundo factor de autenticación, los códigos de un solo uso (30%) son, de lejos, el mecanismo más utilizado por los líderes empresariales españoles. El PIN fue el segundo método designado tan sólo por el 19 %.

En conjunto, estos resultados evidencian una transición gradual hacia modelos de autenticación más robustos, con una menor dependencia de las contraseñas tradicionales y una mayor orientación hacia mecanismos capaces de verificar de forma más confiable la identidad del usuario.

“En términos generales, España mantiene un comportamiento alineado con las tendencias observadas en el conjunto del estudio, aunque presenta características propias que resultan especialmente relevantes y que pueden ser aprovechadas por las empresas españolas para mejorar sus estrategias de fraude”, concluye González.

 


Envíanos tus Comentarios

Cibersur no se hace responsable de las opiniones reflejadas en los comentarios
introducir este texto en la contenedor de la izquierda recargar
Comentarios - total 0


Quienes Somos | Publicidad | Suscripción | Contacto | Nota Legal
© CIBERSUR Edita CPS S.L. en Sevilla (España, UE)